Bel Ami las seduce a todas… le cumple a ninguna
Una cinta llena de altibajos, que por momentos se torna interesante, ácida, irónica y con una ambientación bien lograda
Por @giovanniurquiza
Bellas, sexys y consolidadas mujeres dentro de la meca del cine seducen a Robert Pattinson, pero él las desilusiona; a ellas y al público. Y es que por más que este Bel Ami (Amo Amado) intenta colgar su traje de vampiro para cautivar con sus dotes histriónicos, los resultados son poco airosos.
Bel Ami es una historia que trastoca los recovecos del sexo, poder, lujuria, bajas pasiones y la lástima; lo que la hacen dueña de una historia interesante, pero poco explotada. A pesar de contar con un reparto femenino de sobrado renombre a cargo de personajes interesantes, la trama no logra despegar.
Uma Tuhrman (Madeleine Forestier), esposa, amante, periodista, mujer poderosa. Kristin Scott Thomas (Virginie Rousset), esposa, madre abnegada, apasionada, traicionada, humillada. Chritina Ricci (Clotilde De Marelle) siempre jovial, tierna, sexy, dedicada, aventurera.
Siempre opacadas y marginadas, no sólo dentro de la trama sino en el trabajo visto en la pantalla, por el personaje de Pattinson (de suma importancia, sin duda), pero que éste lo lleva al naufragio por sus cuestionados dotes actorales; siempre sobre actuado y poco convincente.
Como metáfora, una partida de cartas, juego de hombres encumbrados de poder; capaces de imponer su autoridad sobre una nación a la que no pertenecen, expulsan del juego a un hombre carente de inteligencia y talento… fuera de la seducción.